martes, 7 de julio de 2009

EL REY DEL TRIGO (II)


foto del hospital San José de Angol (donación de José Bunster Bunster) tomada de www canaldenoticias.cl junto a una carta al director con fecha 22 de febrero de 2009

continuación del articulo anterior.:
" Era la primera cosecha de aquel cereal (trigo) que se hacía en la Araucanía propiamente dicha.
A los cuatro años subsiguientes, se cosechaba más trigo que las 40.000 fanegas que era capaz de moler el molino mencionado, viéndose en la necesidad sus productores de exportar el sobrante que pasaba de 20.000 fanegas.
Por los años de 1888 don José, para sus molinos dispersos en la Araucanía, era el comprador y productor de cerca de medio millón de fanegas anualmente, del millón que producía una parte de la actual provincia de malleco (región de Traiguén-Angol).
La harina que producía, que era de una óptima calidad, era destinada a la alimentación de todo el sur de Chile y luego las cocechas fueron tan abundantes que desbordaron a otros centros de consumo y abastecieron las poblaciones de Concepción y Bío-Bío, e invadieron el norte del país y aun el mercado de bolivia.
Y pensar que para alimentar en 1947 a las provincias del norte de Chile era necesario solicitar de Bolivia la harina necesaria!.
Paraadquirir el trigo necesario o para vender el excedente poseía aparte de cuatro grandes bodegas en Talcahuano, una en Nilpe, una en Traiguén, una en Trigal, una en Victoria, una en Temuco, una en Chol-Chol, una en Angol y dos en carahue, que daba un total de trece bodegas.
Interesante son también los siguientes datos estadístico ya que don José Bunster Bunster fue la persona que sembraba la mayor cantidad de trigo en Chile, en su tiempo:
En 1886 sembró 8.000 hectólitros; en 1887 sembró 7.000 hectólitros y en 1888 sembró 6.000 hectólitros. Se da un total de 21.000 hectolitros de trigo, cantidad realmente grande.
Desde que empezaron los remates de las tierras públicas en la araucanía, en diversas regiones, don José Bunster ha rematado en las subastas 60.000 hectáreas de terreno, de las cuales vendió con utilidad, veinte mil, entregadas de esta manera a las faenas agrícolas de muchos pequeños agricultores.
Las selvas vírgenesde la Araucanía, sobre todo cerca de Angol, Traigúen, Victoria y Temuco, desaparecieron ante el hacha del leñador y de sus aseraderos, convirtiéndolas en campo de cultivo. Instaló en las montañas de Curaco las primeras máquinas de aserar madera que se introdujeron a la Araucanía; después hizo lo mismo en Traiguén, Temuco, Victoria y Nueva Imperial. Aquellas máquinas daban medio millón de tablas elaboradas al año, de las cuales la mitad eran cepilladas y machiembradas.
Luego estableció varias destilerías con el objeto de aprovechar en parte el excedente del trigo que acumulaba en sus bodegas.
mediante este giro de actividad que ha dado el señor Bunster a sus negocios y a su sistema de propaganda, estimulando a todos: a la agricultura y a la industria en esa región y, sobre todo, protegiendo pecuniariamente a la generalidad, ha contribuido a que el fisco haya adquirido precios fabulosos por sus tierras.
En 1888 don José Bunster en sus distintas faenas agrícolas ocupaba 15 máquinas trilladoras, 22 segadoras, 15 de motoresa vapor y un arado también a vapor. Fue por lo tanto el iniciador del cultivo mecanizado de nuestros campos.
En la segunda mitad del siglo pasado obsequió a la ciudad de Angol un hospital y la misma actitud filantrópica observó con todas las demás ciudades, donde tenía asiento algún negocio o industria suya.
El hospital de Angol, escribió don Horacio lara, en 1889, es uno de los mejores montados de la República; fue también el primero que se fundó en la Araucanía, debido a la filantropía del mismo señor Bunster, que lo obsequió a la Junta de Beneficencia del respectivo pueblo.
Cuando en febrero de 1881 el ministro del interior don Manuel Recabaren emprendió su famosa expedición -durante la cual fundó entre otros a los fuertes, hoy ciudades de Lautaro y Temuco- fue don José Bunster el proveedor de alimentos a las dos mil personas que tomaron parte en aquella histórica campaña.
Enefecto acompañado de su hijo don José Onofre Bunster Villagra, se hizo cargo de este importante servicio bajo su propio riesgo y cuenta. Salió tan airoso de su empresa que desde el instante en que partía la expedición de Angol, hasta su regreso, nada faltó al ejercito, ya que él personalmente marchaba con las mismas tropas.
En cambio ¿cuanto obtuvo de ganancia en este negocio? Nada menos de 25.000 pesos de un golpe, en unión del sr. Alejandro larenas, a quien llamó desprendidamente a su lado a que le acompañara en esta atrevida empresa; empresa que había contribuido también en gran parte a salvar a aquel ejército de la situación difícil e imprevista en que se halló colocado; ya que el ministro Recabaren al llegar a Angol, para organizar su expedición, se encontró en la muy crítica situación de no poder conseguir la alimentación para sus dos mil soldados ni en Angol, ni en otra de las nacientes ciudades de las Araucanía. Fue don José el verdadero salvador de esta dificil situación aunque existía a cargo de don Matías Rioseco el servicio de Intendencia de la frontera norte, pero que carecía de los medios para su desarrolo.
En el párafo anterior di cuenta de que don José acompañado de su hijo José Onofre tomó parte en la expedición del ministro Recabarren; Pues bien, este hijo recién había regresado del extranjero, donde estudió comercio en varios establecimientos de fama del viejo mundo.
Había nacido en Nacimiento, el 2 de abril de 1861; don José se había casado el año anterior con doña Lucinda Villagra. Su hijo, don José Onofre, estudió primeramente en los colegios ingleses Goldfinch y Bluham y Mackay y Sutherland, amos establecidos en Valparaiso y después los continuó en París y Londres.
En estas ciudades aprendió el francés y el Inglés con la misma perfeción que el castellano.